Busca una tirantez de 3–5 sobre 10. Si pincha o quema, afloja.
Al levantarte los discos de la espalda están cargados de agua. Movimiento sin rebotes y nada de tocarte los pies en frío.
Entra despacio en el estiramiento y aguanta respirando lento. Sin rebotar.
Todo se hace de pie, en una silla o en la cama. Elegido así a propósito para tus rodillas.
Vuelve una semana atrás con las flechas de arriba. Subir despacio es lo que evita lesiones.
Hormigueo, dolor que baja por el brazo o la pierna, o un dolor que no mejora en una semana: fisio o médico.